domingo, 2 de enero de 2011

Eggun

En las naciones pertenecientes al antiguo Imperio Yorùbá, tenían sociedades que centraban sus prácticas en el culto de Eggun (muerto), de fundamental importancia para las religiones procedentes de dicha cultura, pues como dicen en el sistema religioso Osha -Ifá, "Ikú Lobbi Osha" (de la muerte nace el Orisha), que suelen traducir como "el muerto parió al santo". Para el Yorùbá, el concepto de la muerte es bastante más amplio que el de otras religiones, para nosotros el ser humano esta formado fundamentalmente por tres elementos: Emí (espíritu), Orí (alma) y Ará (cuerpo). El Emí y el Orí conviven dentro del Ará separados, Orí es aquel que tiene el aprendizaje y la sabiduría de otras encarnaciones, que se mantiene cerrado a la conciencia de la persona hasta sus muerte, durante la iniciación religiosa a la persona se le realiza un corte que representa abrir un poco la Orí de la persona a otros conocimientos, el que siempre se haya dentro del Ará, en la región cercana a la hipófisis.

El Emí es aquel que nos permite el diálogo interno, el que almacena recuerdos de esta encarnación y el que da un paso al costado en nuestra conciencia cuando incorporamos o montamos el Orisha, saliendo del Ará. Cuando morimos, Emí y Orí se hacen uno y dejan el Ará que se transformará en Okú o cuerpo muerto y ambos siendo una sola energía esperarán el destino que les depara, si volver al Aiyé, o sea la Atùnwá (reencarnación ), si se convierten en Eggun (muerto) o si en Aragbá Orún (en camino al Orún), para posteriormente llegar al estado de Arà Orún (habitante del Orún). Las sociedades de culto a Eggun femenino, llamados Iyamí Agbá (mi gran madre), en su mayoría realizan un culto al Eggun colectivo, no individualizado, en el caso de la Sociedad Geledé esta energía que engloba al Eggun femenino es Iyamí Oxorongá, llamada también Iyá Nlá (madre que esta más allá). La Sociedad Geledé está compuesta exclusivamente por mujeres y solo ellas manipulan este inmenso poder de Iyamí Oxorongá. El temor que representa Iyamí en algunas regiones de Nigeria hace que los hombres de la región en sus fiestas, se vistan de mujeres, con mascaras femeninas y dancen en su honor para aplacar el enojo y establecer un equilibrio entre las fuerzas masculinas y femeninas. Esta sociedad no llegó con su culto a la Isla de Cuba.

La sociedad de culto al Eggun masculino, no individual, puesto que de forma individual no se conoce culto en Cuba, sino de forma generalizada, como en el caso de la Geledé es la Sociedad Secreta Oro, que se basa en el culto a una energía que representa el poder sobre los Egguns, a través de su capataz "Oro". En el caso de la sociedad Geledé, su culto prácticamente se halla extinto en África y en América nunca llegó a realizarse. El poder que le atribuyen a Iyami Oxorongá es tan grande que debe ser cuidadosamente controlado, a veces con la ayuda de la Sociedad Oro. Estas dos son las sociedades más importantes a Eggun, luego de estas se hallan las sociedades de Eggun individualizados, que son sociedades que se dedican a cultar a importantes personajes del ámbito religioso o familiar, estas son las "Sociedades Eggungún", donde se basa el culto a Eggun masculinos, que son los que se manifiestan (los femeninos no se manifiestan) y visten grandes trajes de telas de colores que les cubre desde la cabeza a los pies, este tipo de indumentaria en África recibe el nombre de Eku y en Bahía el nombre de Opá.

Ayao

Ayaó es una Orisha hembra, hermana de Oyá, no se asienta, aunque la entregan las hijas de Oyá. Vive en un lebrillo pintado de rojo vino y colgado del techo con cadenas, come al lado de Oyá, pero no en el piso. Habita en las raíces de la ceiba junto a Irokó. Se le sirve en una mesa con mantel y flores y se saluda al pie de la ceiba. Se le inmolan los mismos animales que a Oyá. Es una Orisha casta y muy parecida en sus características a Shangó.

Boromu y Boronsia

Boromú y Boronsiá son Orishas guardianes de los secretos de Oduduwa, viven y se reciben con él. Boromú representa los huesos de los muertos, habita el desierto y convive con Obbatala, algunos lo asocian también a las corrientes marinas. En el cementerio vivió con Yewá, que le enseño los oráculos con los que sorprendió a todos. Su receptáculo es una sopera o tinaja de porcelana roja, que lleva en su interior 8 otás y una mano de caracoles. Sus Elekes son todos rojos y cierran una cuenta negra y una blanca. Se le inmolan gallo blanco paloma y guinea. Boronsiá representa los tornados. Son tambien llamados Bromú y Bronsiá o Brosiá.

Otros Orishas e Irunmoles

Abatá: Es el Orisha de los pantanos. Está simbolizado en la naturaleza por el majá.

Agganá: Irunmole de la lluvia.

Agba Lodé: Es el Irunmole del espacio infinito.
 
Aña: Es un Irunmole de la música de percusión, habita en los tambores de fundamento o Batá.

Egbe: Este Orisha rige sobre las aguas estancadas, los acueductos y el agua de las tinajas.

Elusú: Irunmole de la arena.
 
Esí: Es el Orisha para la protección.

Fride: Es el Irunmole de la música de cuerdas.

Ikokó: Es el Orisha de todas las plantas acuáticas.

Irawó: Es el Irunmole de los astros.

Olona: Es la Orisha de los lagos.

Olosa: Es la Orisha de las lagunas.

Onírawó: Es el Irunmole de los cometas.

Osará: Es el Orisha de las caídas y cascadas.

Oshupá: Representa a la luna.

Poolo: Es el Irunmole de la música de vientos.

Abita

Abita es un Orisha. Es un fundamento compuesto por tres alboranes: Abta, Ara Unla, Tentaorun y su Ikoko. Representa la existencia de lo malévolo y su vasto poder. Representa así mismo los extensos conocimientos para salvar de la maldad con la maldad y para aniquilar con ella de una forma fulminante. Como es una especie de Ossaín con un gran poder en la parte negativa, es regularmente utilizado para hacer el daño y muchos hacen una analogía de éste con el diablo.

Oke

Oke es el Orisha de la loma, de las montañas y de las alturas o elevaciones de la tierra. Representa la perfección del estado primordial del hombre que nace de Olodumare y retorna a él. Es simbolismo de los misterios de Olofin y la firmeza de la madre tierra. Con su otá, se machacan las hierbas del machuquillo o Ashé del Orisha y cualquier tipo de polvos.

Su culto proviene de Abeokuta e Ibadán, donde se le adoraba en el piso cubierto con una jícara pintada de blanco, con un orificio en su parte superior por donde se le inmolaban los animales, esta jícara solo se destapa para utilizar a Oke. Como guardián de Ibadán en la guerra con Ifé se refugió en la montaña de Oshuntá. Su nombre proviene del Yorùbá Òké (altura, elevación, grandeza).

Forma una importante trilogía con
Oggué y Orisha Oko, con quienes rigen todos los movimientos de la tierra. Hermano de Oshosi e Inlé, pero inseparable de Obbatalá. Vive en el piso delante del canastillero, aunque en algunas casa de Cuba lo ubican junto a Obbatalá y en otros casos incluso dentro de la sopera de este. Es un Orisha de fundamento, no se asienta, sino que se recibe en toda consagración de Osha, los hijos de Yemayá lo reciben sobre el hombro izquierdo.

Su receptáculo es una freidor plano, que contiene su única otá, que es de forma redonda y plana, de color blanco, negra o caramelo y se cubre con algodón. Se le ofrenda lo mismo que
Obbatalá y le corresponden su color y número de vibración. No posee Elekes y habla por el diloggún en Eyeunle Meyi. Sus Ewe son el alacrancillo, bejuco guaro y la candelilla.
No tiene saludo especifico, más que ¡Maferefún Oke!

Oggue

Oggue es el Orisha de los animales astados y de los rebaños. Es el tercero de la trilogía con Oke y Orisha Oko. Vive dentro de Shangó o a su lado en un freidor plano pintado de rojo y blanco.

Es representado por dos tarros de buey o dos cuernos, que con el tiempo se cargan y se sellan. No se sabe con certeza de donde proviene su culto, pero podría venir de Ibadán. Su nombre proviene del Yorùbá Ògué (cuerno, ostentación). En la antigüedad su fundamento se entregaba con un solo cuerno, unas otás, caracoles y otros atributos.

No es Orisha de asiento. Se le dedica un sólo baile aunque no monta, se le baila colocando los dedos índices en la cabeza a modo de astas. Se le ofrenda e inmola igual que a
Shangó y posee sus mismos Ewes. Su color también es el mismo de Shangó.